"El grabado,
una extensión de mi lenguaje,
código flexible y amplio
que me permite profundizar los tiempos de mi vida,
la vida"
Los signos de nuestro tiempo
Los grabados como medio de comunicación se convierten en el lenguaje
de Margarita Selva en una constante pregunta que inquiere sobre los
aspectos trascendentales del ser.
¿Quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde
vamos? Sus reflexiones sobre estos tópicos se volcarán
en imágenes de inquietante realidad sobre signos de nuestro tiempo.
Su obra gráfica está inscripta en la década de
los setenta, generación que vivió los momentos de nuestra
historia. Las imágenes de ese período mediatizaban una
verdad dolorosa. Margarita Selva indaga sobre la condición del
alma humana. “Ventanas” es de la serie de 1985 con la cual
la artista inicia una temática sobre el espectáculo de
la naturaleza, para luego ensimismarse y contemplar su realidad interior.
Una introspección profunda le hizo reflexionar sobre el hombre
y más tarde sobre los arquetipos mandálicos que se proyectan
desde las estructuras psíquicas del inconsciente, en figura de
ronda y en forma de cruz. Ella nos remite a la realidad espiritual en
la cual el hombre a través de ritos y mitos sagrados logra conectarse
con el cosmos hacia la salvación y la luz.
Toda su obra gráfica está cargada de intenso recogimiento,
existe en cada pregunta filosófica y religiosa una ráfaga
de frescura cuando es la naturaleza que enciende el alma del que peregrina
por los vericuetos de la creación. Esta artista cordobesa que
expone en Buenos Aires nos trae una producción artística
fecunda. Ha abordado todas las técnicas, desde las tradicionales,
hasta las últimas investigaciones experimentales, ella elige
el medio de expresión que la conecta con su imaginario. Este
imaginario es eminentemente religioso en el término de la aceptación
de “relegere” “religamen”, de estar relacionado,
de estar unido a la una realidad otra. El drama de la conciencia expresa
al hombre de este siglo, él advierte que ha desbordado su propia
contingencia. Las obras realizadas están mostrando el hombre
de hoy con sus deseos, expectativas, proyectos, y visiones.
Rosa Faccaro.
De la Asociación Argentina e Internacional de Críticos
de Arte.
(crítica extraída
de una exposición que realizara Margarita Selva en la Galería
Forma. Bs. As. – año 2002)
Comentario del poeta Rafael Roldan Auzqui (1987) –fragmento extraído
del catálogo de 1987 -
Heterogeneidad técnica,
colorística, espacial, puesta al servicio de una visión
plástica obsedida por la unidad del lo complejo. La temática
proyectada hacia lo simbólico (las ventanas, el paisaje y los
pájaros) armoniza la diversidad de procedimientos. En esa armonización,
se integran los colores, en general cálidos y la alternancia
de los espacios que oscilan entre lo bidimensional – apoyado en
los recursos xilográficos – de contenido que roza lo neo
expresionista, y lo tridimensional – efecto operado a través
de aguafuerte y aguatintas- con líneas de refinado lirismo.
Se manifiesta – así – la impronta de una racionalidad
vigilante, que domeña las pulsiones emocionales, en aras de un
acabado logro estético; en esa búsqueda se inscriben los
grabados de Margarita Selva, creadora plástica de sutiles inquisiciones
en una realidad pensionadas por los opuestos: lo grotesco / lo sublime,
lo cerrado / lo abierto, lo frío / lo cálido, lo apacible
/ lo intranquilo, lo suave / lo áspero, etc. Oposiciones que
pujan por resolverse en una definición formal plasmadora de una
transición articulantes de planos contrapuestos.
Mucho queda por decir de la obra gráfica – en permanente
evolución – de Margarita Selva; compleja en sus elementos;
unitaria, en su realización.